El triunfo de los mediocres

Publicado: 08/04/2012 de Rafael Pizarro en Política Nacional
Etiquetas:,

“Las grandes almas siempre se han encontrado con una oposición violenta de las mentes mediocres” (Albert Einstein).

Algunos creen que la mediocridad se supera. Antes de ser mediocres fuimos miserables. Un país en circunstancias muy difíciles, inmersos en una dictadura que después de una Transición modélica explosionó en una orgía de ladrillo y corrupción. La fiesta de los nuevos ricos ha llegado a su fin y ahora volvemos a la senda real. Quizás sea este un proceso lento y evolutivo que muchos no lleguemos a poder ver culminarse.

En relación a una de las causas que nos lleva a la mediocridad como país recuerdo la infausta y famosa frase de D.Miguel de Unamuno: “que inventen ellos”. Se ve que en los PGE de 2012 el Gobierno del PP se lo ha tomado al pie de la letra. Educación sufre un recorte de 623,3 millones de euros, hasta los 2.200,19 millones de euros, un descenso del 21,9%. En concreto, las enseñanzas universitarias sufren una reducción del 62,5 %, pasando de los 399,6 millones de euros en 2011 a 149,6 millones en 2012. Para Educación Infantil y Primaria, el Gobierno ha establecido una partida de 167,1 millones de euros, un 36,5 % menos que en 2011.

Pero, el gobierno anterior del PSOE tampoco se puede ir de rositas, pues puso la Educación en España en situación de franco deterioro. Todo valía con tal de pasar de curso en un sistema educativo fraccionado y sectario.

A continuación, os transcribo un artículo del Blog de David Jiménez, en el que se sintetiza una reflexión que se hacen en silencio muchos de los españoles. No comparto todo lo que dice, pero muchas de sus afiladas reflexiones merecen ser tenidas en cuenta. Ahí va:

EL TRIUNFO DE LOS MEDIOCRES – Artículo de David Jiménez (28-02-2012)

“Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo. Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes o una huelga general. Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel. Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre.  Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana. Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente. Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan. Porque son de los nuestros. Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.

Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente basura. Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un presidente que hablara inglés o tuviera mínimos conocimientos sobre política internacional. Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir incluso a las asociaciones de víctimas del terrorismo. Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo trece veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado. Mediocre es un país que no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.

Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro que sin embargo encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromean sobre sus deportistas. Es mediocre un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada -cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada. Un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que se insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.

Mediocre es un país que ha permitido fomentado celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad”.

[+ INFO: Los mediocres y sus vasallos]

Anuncios
comentarios
  1. Matilde dice:

    Absolutamente de acuerdo, Rafa. Has elegido muy bien el artículo… Y es posible que la mediocridad continuada nos lleve a algo peor ¿Intentaremos impedirlo?.
    Un beso y felicidades otra vez por este blog.
    Matilde

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s