Juan Morano (hasta ahora senador del PP)

El Partido Popular acaba de dar una lección práctica de la total falta que tienen todos los partidos políticos españoles de la más elemental idea de lo que significa democracia. Realmente sería divertido si no fuera tan desvergonzado como bochornoso.

Resulta que uno de sus Senadores por León, Juan Morano, votó en contra de los postulados de su propio partido en el tema de la ayudas a la minería y no solo ha sido suspendido de militancia sino que se le ha abierto un expediente y al parecer se pretende multarle. Y yo pregunto: ¿quién se ha creído el Partido Popular que es para pretender sancionar, y de paso coaccionar al resto de sus cargos electos, por haber ejercido su derecho constitucional e inalienable a votar como le dicte su conciencia y como crea que sirve mejor los intereses de sus electores? ¿Es que aún no se han enterado de cómo funciona el sistema, después de casi 40 años? ¿Son así de brutos e ignorantes o es solo pura arrogancia? ¿Aprenderán alguna vez? ¿Aprenderemos los demàs?

Todos los que me conocen saben que tengo unas ideas muy claras y perfectamente definidas sobre las ayudas a la minería española, que no me corto en absoluto en expresar y que no coinciden para nada con el sentir popular y mucho menos con la imagen que pretenden transmitir y vender los mineros. Pero si el Sr. Morano tiene otras ideas, si cree que las tienen sus votantes, ha hecho exactamente lo que tenía que hacer votando según sus ideas y las del pueblo al que representa. Con ello ha demostrado personalidad, gallardía y ser el único cargo electo, que yo sepa, que no ha caído en la corrupción de la disciplina de voto.

Porque eso, señoras y señores, es lo que es la disciplina de voto: una forma de corrupción, una más de las muchas que hay. Porque el cargo electo se debe a sus electores, no al partido. Como no me canso de repetir, el partido es el medio, no el fin.

Pero aquí, merced a ese travesti democrático que llamamos Ley Electoral, los partidos quebrantan sistemáticamente no ya la Constitución sino el concepto básico de democracia exigiendo a sus cargos electos que voten según indica la línea del partido, incluso si ello conlleva votar en contra de los intereses de los ciudadanos de su demarcación. Ya lo dijo una vez el Sr. Rajoy ante las cámaras y con total descaro: “tened presente que soy yo quien hace las listas”. Es decir, tenemos una Ley que fomenta el quebrantamiento de la Constitución, que es la Ley de Leyes. Así de incongruente.

Y, al parecer, no tenemos juristas que se hayan dado cuenta de ello y lo hayan planteado como un fraude de ley a nivel constitucional. O los tenemos, pero han elegido guardar silencio, que es más cómodo y en algunos casos remunerativo.

¡Bien hecho, Sr. Morano! No coincido para nada con sus ideas sobre la minería pero tiene usted mi admiración y respeto –y me gustaría que los tuviera del resto de los españoles, pero eso es misión imposible en esta sociedad- por haber dado una lección de democracia a esos indocumentados que se hallan al frente de los partidos políticos de este país e intentan imponernos sus criterios dando por asumida la corrupción de sus cargos electos votando en contra de sus electores solo para seguir en las listas en la próxima legislatura.

La selección de los mineros

Publicado: 26/06/2012 de Rafael Pizarro en Economía, Política Nacional
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Su lucha siempre es una inspiración, siempre lo ha sido. Tienen más agallas y van a por el “partido”.

Columna de mineros asturianos presos durante la Huelga Revolucionaria de 1934

Su sufrimiento ha calado en el pueblo, en cualquier lugar del mundo. Recordemos, por ejemplo, el episodio épico de los 33 en Chile.

El audio del video de Youtube que sigue es del programa de Radio Nacional de España “Carne Cruda” del domingo 24 de Junio. Esperemos que el redactor siga mañana en su puesto, porque es valiente lo que dice y merece la pena escucharlo.

LA HIPOCRESÍA AHOGA EL CARBÓN

José Manuel Soria (Ministro de Industria), el que se niega a negociar

Nos parece absolutamente hipócrita que se hable del despilfarro de las subvenciones mineras (poco más de 300 millones de euros al año) cuando actualmente está comprometida la propia quiebra del conjunto del Estado español a la hora de asegurar la viabilidad y el funcionamiento de la banca de los capitalistas, cuya especulación inmobiliaria y elevación artificial del precio del suelo se pretende asegurar y santificar, en base al aval de las propiedades del Estado, aunque ello signifique la pérdida del bienestar durante años y décadas para la clase trabajadora de este país.

Estas comarcas dependen totalmente de la minería hoy por hoy. O se invierte en ellas por parte del Estado creando otra industria productiva, cosa que sí es posible, o se condena a las mismas y a decenas de miles de sus habitantes, al paro, miseria y emigración, plaga que en particular viene asolando a Asturias en las últimas décadas.

Ante todo lo que nos estamos jugando, una victoria de los mineros daría un impulso enorme al movimiento general contra la austeridad y los recortes.

EL SACRIFICIO DE LOS DE SIEMPRE

La práctica intervención de la economía española por parte de sus acreedores internacionales debe marcar un punto de inflexión en las organizaciones sindicales de cara a defender un programa claro que, hoy en día, dé respuestas concretas a los problemas más acuciantes que sufrimos. En primer lugar, hay que denunciar cómo hay dinero de sobra para garantizar un futuro en las comarcas mineras, al igual que en las comarcas donde están en riesgo los astilleros, o cualquier otra industria que se pretenda cerrar.

En el último febrero las rentas del capital (empresarios y banqueros) sobrepasaron por primera vez en los últimos 35 años a las rentas del trabajo (los asalariados y parados) en la distribución del conjunto de la renta española ¡Pero los ricos no invierten su dinero para crear industria competitiva o empleo! Ante la necesidad existente, pretenden con sus leyes que trabajemos más tiempo por menos salario. Al mismo tiempo, decenas de miles de millones de euros han salido del país, tan solo el mes pasado (de capital extranjero, pero también… ¡De los capitalistas españoles que tantos sacrificios nos piden!).

Hay qué decidir quién controla esos capitales, quién los invierte y en qué: si van a la especulación con la Deuda española (como están haciendo ahora los principales bancos españoles) o sirven para ponerse al servicio de la inmensa mayoría y crear riqueza ante la necesidad acuciante que estamos sufriendo.

Otra Europa es posible.

LA MARCHA NEGRA

En el recuerdo tienen la histórica marcha de 1992, la primera de todas, con Felipe González en La Moncloa, en la que participaron 500 mineros. La segunda tuvo lugar en 2010, aunque entonces acabó en León.

La lucha del carbón continúa a pie para que el futuro no sea negro. Más de 200 mineros de Asturias, Castilla y León y Aragón han emprendido hoy la tercera Marcha Minera rumbo a Madrid para exigir la continuidad de las ayudas estatales al sector, que se han reducido en un 64%. Tres columnas, una por cada comunidad autónoma, desafiarán al calor y a los casi 500 kilómetros hasta el centro de la capital, donde esperan llegar el 11 de julio para participar en una gran manifestación.

La Marcha Negra ha comenzado a las 10.00 horas del 22 de Junio con tres columnas partiendo desde tres puntos emblemáticos: 120 de Bembibre y Villablino (León), 80 de Mieres (Asturias) y 40 de Andorra (Teruel).

Por el camino se volvieron a repetir los gritos y aplausos de ánimo de una población que está íntimamente ligada a la minería del carbón. Los mineros de la Marcha Negra, cuyas conversaciones han girado alrededor de los últimos logros deportivos (el ascenso de la Ponferradina y las victorias de Fernando Alonso y la Selección Española), aseguran que estos días “juegan en casa” pero que lo peor llegará cuando alcancen “las llanuras de Castilla”. De momento el peor problema es caminar bajo el sol con temperaturas de más de 30 grados.

La previsión es llegar a Madrid el 11 de julio y protagonizar en la capital de España una gran manifestación con mineros y vecinos de todas las comarcas mineras de España aunque su deseo sería, según han reconocido, que el ministro del ramo, José Manuel Soria, diese mañana una solución que les permitiera volver a casa.

[+INFO VIDEO TVE sobre el actual conflicto de la minería en España]

Ninguna casa sin botijo en Colmenarejo

Publicado: 23/06/2012 de Rafael Pizarro en General
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La nevera ha desplazado al botijo, pero no cabe duda que la idea de que un dispositivo genere frío aprovechándose del calor veraniego es atractiva y tiene su explicación TERMODINÁMICA.

En plena CRISIS económica, con otra oleada de RECORTES  la vuelta de lo de BANKIA nos anuncian que viene una ola de calor extrema, ¿nos hará falta recurrir al BOTIJO?. El botijo un “invento” tan español como la fregona, y además ecológico y super-eficiente energéticamente como vamos a demostrar.

El botijo ese instrumento para almacenar y refrescar agua presente en muchos países mediterráneos) posee una historia que se remonta a las antiguas culturas mesopotámicas, donde se encontraron los primeros restos de recipientes con formas similares a los actuales. Sin embargo, se cree que ya en el Neolítico los antiguos prehistóricos utilizaron envases naturales, como huevos de avestruz o de otras aves, a guisa de botijos.

La procedencia etimológica de su nombre es romana, concretamente del término del latín tardío buttis (odre). De este mismo derivan también “bota” (la de beber), “botija” y, finalmente, “botella”.

Consiste en un recipiente de arcilla o barro poroso, de formas redondeadas y base comúnmente circular, que posee un asa de agarre y dos aberturas, una más ancha para echar el agua (boca) y otra más estrecha para beber (pitorro o pitón), inclinándolo por encima de la boca.

[+INFO VIDEO explicativo]

El botijo tiene la particular cualidad de enfriar físicamente el agua que contiene aun en los climas más cálidos, ya que puede llegar a reducir su temperatura interior hasta 10 grados en condiciones óptimas.

¿Es posible que algo tan antiguo siga las leyes de la termodinámica? Pues parece que sí.

El mecanismo de enfriamiento es tan sencillo como compleja es su formulación matemática. El agua contenida en un botijo, al ser éste de un material poroso, se filtra hacia la superficie exterior donde, por efecto de las altas temperaturas, se evapora. Este cambio de estado líquido a gaseoso necesita de energía calorífica, y parte de esta energía se extrae de la propia masa de agua contenida en el interior, disminuyendo su temperatura. Este cambio de estado (de líquido a vapor) provoca un enfriamiento del sistema, ya que, precisamente, desaparecen las partículas más energéticas.

El grado de enfriamiento depende de varios factores, fundamentalmente del agua que contenga el botijo y de las condiciones ambientales. Estas últimas deben implicar un clima cálido pero seco, es por ello que en la zona norte de España no tuviera tanta repecursión la utilización del botijo. Los botijos esmaltados, lacados o pintados que hoy se utilizan como motivos ornamentales pierden sus capacidades refrescantes en cuanto son decorados.

En realidad es un fenómeno que existe desde que el mundo es mundo, y que está más cerca de nosotros de lo que pensamos. Nuestro propio mecanismo de refrigeración natural funciona de la misma manera, pues miles de gotitas de sudor (generadas por nuestras glándulas sudoríparas ecrinas de todo el cuerpo y enviadas hacia los poros de la piel) nos perlan de agua que, en el proceso de vaporización cuando la temperatura exterior es alta, utilizan nuestro propio calor como energía para evaporarse, rebajando nuestros grados corporales.

Pero lo más curioso del tema es que, en el año 1990, un profesor de Química en la Escuela Técnica Industrial de la Universidad Politécnica de Madrid, el señor Gabriel Pinto, se empeñó en parametrizar en una ecuación matemática todas las variables y factores que influyen en el mecanismo refrigerador del botijo. Pinto desarrolló un modelo matemático que iba ajustando mediante datos experimentales. Había considerado multitud de factores, empero, existía algo que seguía sin cuadrar: las ecuaciones le conferían al botijo una capacidad ilimitada de enfriar.

El dispositivo experimental constaba de un botijo clásico en el que se introdujeron 3,2 litros de agua a 39 ºC y este, a su vez, se mantuvo a esa misma temperatura en un horno de laboratorio, con una humedad relativa del 42%. Cada cierto tiempo, Pinto fue midiendo la masa del botijo (para determinar la masa de agua evaporada) así como la temperatura del agua. De esta manera, observó que en unas 7 horas el agua se había enfriado 15 ºC, alcanzando los 24 ºC. A partir de ese punto, el agua comenzaba a calentarse de nuevo, debido a que ya se había evaporado aproximadamente medio litro. Al cabo de tres días, las últimas gotas de agua que quedaban volvían a alcanzar la temperatura ambiente de 39 ºC.

Teniendo en cuenta sus fórmulas el botijo acabaría enfriando constantemente, lo cual era imposible, puesto que, si este fuera el caso, llegaría un momento en el que el agua se congelaría.

Fue entonces cuando otro profesor de Química, José Ignacio Zubizarreta, aportó el detalle que faltaba, algo que Pinto había pasado por alto: el calor de radiación que aporta el aire que se encuentra en el interior del recipiente. La fórmula estaba terminada. En 1995, ambos profesores publicaron en la revista americana Chemical Engineering Education (en su número 29) el artículo titulado An ancient method for cooling water explained by means of mass and heat transfer. El resultado fue un par de ecuaciones diferenciales que relacionaban todos los parámetros y que se pueden aplicar a todos los botijos; las que se pueden observar en la imagen siguiente.

Donde las variables y constantes representadas son:

Suponiendo un botijo con geometría esférica perfecta, el siguiente esquema puede ayudar a comprender las ecuaciones:

La física de los instrumentos modernos, la química de los seres vivos o la mecánica de los aparatos actuales siempre estuvieron ahí, esperando a que alguien los repitiera artificialmente y los plasmará en un papel.

[+INFO sobre el botijo]

Siempre se ha dicho que los niños vienen al mundo con un pan debajo del brazo, pero todos los que hemos sido o hecho de padres sabemos que es mentira. Lo mismo puede decirse de nuestros partidos políticos, que vienen al mundo con una etiqueta. El Partido Popular enarbola la bandera nacional como si le perteneciera, como si solo él tuviera un sentido del patriotismo y la defensa de los valores que nos definen como sociedad. Los partidos de izquierda, presumen de ética. Cien años de honradez, pregonaba el PSOE de Felipe González y Alfonso Guerra cuando ganó las elecciones en el 82. Y a continuación se lanzó a una frenética orgía de arbitrariedad y abuso de poder que fue desde el crimen de estado hasta el expolio puro y duro, dando lugar a chascarrillos que circulaban –y entonces no existía Internet a nivel ciudadano de a pie- como el de la receta de “pato a la socialista” que empezaba diciendo “se roba un pato ….”. Pero quizás lo más terrible e imperdonable que hizo aquel tándem, por afectar a la totalidad de los ciudadanos y generaciones venideras, fue la frialdad, crudeza y cinismo con que sistemáticamente nos desposeyeron de gran mayoría de los derechos y libertades que creíamos haber ganado con la democracia, y que el anterior gobierno de UCD había respetado e incluso incrementado.

Por alguna razón misteriosa, sin duda un mecanismo que actúa en el subconsciente y transcribe mensajes subliminales, la izquierda se considera la portadora de la antorcha de la ética y así lo pregonan a diestro y siniestro.  Se autodefinen como progresistas, aunque no se observa progreso alguno, como no sea en despilfarro, amiguismo y pérdida de libertades, en los sitios donde gobiernan o han gobernado. De hecho, la izquierda más pura y radical solo ha conseguido llegar al poder y gobernar a punta de bayoneta y represión, lo que no parece muy directamente relacionado con la ética o el progreso. Cambie usted a un dictador con botas por otro de alpargata y tendrá dos cosas seguras: seguirá en dictadura y el nuevo dictador pronto calzará botas. Todos los mayores recordamos el cambio de chaqueta de pana del dúo González-Guerra, en la oposición, por los trajes de Armani una vez en el poder. Pero ahí están, dando lecciones de ética.

Pero nada como una crisis, del tipo que sea, para destapar y reflejar la verdadera imagen de alguien o algo en el espejo de la vida.

Es cierto que no ha sido solo la izquierda quien nos ha llevado al punto en el que está nuestra economía, que obliga a la gente a sufrir mientras los causantes contemplan sonrientes y sin el menor rubor sus crecientes patrimonios. Ha sido la arrogancia e impunidad, tanto en la izquierda como en la derecha, que favorece nuestro sistema electoral. Pero es la izquierda quien enarbola el estandarte ético, lo cual no deja de ser grotesco a la vista de sus acciones y declaraciones públicas.

El peronismo argentino, país que había fomentado y atraído inversiones exteriores para reconstruir sus deterioradas infraestructuras, explotar mejor sus recursos naturales y fortalecer su maltrecha economía, decide que esas infraestructuras y recursos naturales deben “volver al pueblo” –léase a ellos- y, sin más, los expropia. Lo mismo hace la izquierda que gobierna en Bolivia y todos recordaremos, sin duda, la imagen en directo de Hugo Chávez en un pueblo de Venezuela diciendo “expropie, Sr. Alcalde, expropie”.

En Grecia, la izquierda del Sr. Tsipras declaró públicamente que su partido consideraba ilegales las condiciones que el gobierno anterior había aceptado y firmado para recibir ayuda y poder atender sus obligaciones y pagar los sueldos de sus funcionarios. No le hemos oído declarar la ilegalidad de los desmadres, públicos y privados, que han llevado a Grecia donde está, sino solo las ayudas para poder salir del hoyo en que se ha metido. Curiosamente, una buena parte de la población, con claro espíritu de Zorba, ha estado de acuerdo con él y le ha votado.

Y para completar el cuadro, tal enfoque ha recibido además apoyo intelectual a nivel universitario. Hace pocos días, François Chesnais, Profesor Emérito de la Universidad de París XIII, aconsejaba a España hacer lo mismo que habían hecho Argentina y Ecuador en su momento: declarar la deuda pública ilegal y no pagarla. Para él, Latinoamérica y su experiencia en la declaración de deudas públicas como ilegítimas es un modelo a seguir y va por el mundo escribiendo libros y dando conferencias sobre ello. A mí me gustaría conocerle para pedirle un préstamo, porque su teoría es un chollo. “François, por favor, préstame 100€ que ya te los devolveré en cuanto cobre la pensión a fin de mes”. Y una vez cobrada, “amigo François, examinado el préstamo que me hiciste, lo declaro ilegítimo y no te lo devuelvo”. O no pago la nevera que compré a plazos, porque declaro ilegítimo el beneficio comercial, por considerarlo alto, que tiene sobre ella la tienda que me la vendió. Y, como demostración de mi repulsa, me quedo además con la nevera. Sería genial que pudiéramos vivir así, ¿no? En la mente de Zorba, el griego, un mundo como ese sería el paraíso.

Pero resulta que este curioso economista es marxista; militante del Nuevo Partido Anticapitalista francés; escribe regularmente en el Collective Carré Rouge y en Critique Communiste; lo hizo en la desaparecida revista Socialisme ou Barbarie –única publicación que conozco que decía la verdad sobre el “socialismo” de su época, aunque lo que realmente predicaba era anarquismo-; ha publicado numerosos trabajos críticos contra el capitalismo así como de adaptación del marxismo a los tiempos actuales; y es, por tanto, un abanderado de la izquierda en su más pura y desnuda versión. Y yo pregunto: ¿es que estos portadores del gallardete ético, defensores de la igualdad, de la justicia social y de la equidad, cada vez que ponen en marcha una receta, ésta tiene que empezar por “se roba un pato …”?


¿Te reconoces?

Publicado: 19/06/2012 de Rafael Pizarro en Economía, Política Nacional
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Se avecina la enésima subida de impuestos, incluido el IVA. Pero el cinismo de los gobernantes no es una creación contemporánea. He aquí un ejemplo refinadísimo. Y no digo más, para no caer en el lenguaje soez .

Diálogo entre Colbert y Mazarino durante el reinado de Luís XIV de Francia, el ‘Rey Sol’   ¡Hace cuatro siglos!    

Colbert Para conseguir dinero, hay un momento en que engañar al contribuyente ya no es posible. Me gustaría, Señor Superintendente, que me explicara cómo es posible continuar gastando cuando ya se está endeudado hasta al cuello…
Mazarino: Si se es un simple mortal, claro está, cuando se está cubierto de deudas, se va a parar a la prisión.  ¡Pero el Estado…! ¡Cuando se habla del Estado, eso ya es distinto!  No se puede mandar el Estado a prisión.  Por lo tanto, el Estado puede continuar endeudándose.   ¡Todos los Estados lo hacen!
Colbert: ¿Ah sí? ¿Usted piensa eso?. Con todo, precisamos de dinero, ¿y cómo hemos de obtenerlo si ya creamos todos los impuestos imaginables?
Mazarino: Se crean otros.
Colbert: Pero ya no podemos lanzar más impuestos sobre los pobres.
Mazarino: Es cierto, eso ya no es posible.
Colbert: Entonces, ¿sobre los ricos?
Mazarino: Sobre los ricos tampoco. Ellos no gastarían más y un rico que no gasta, no deja vivir a centenares de pobres. Un rico que gasta, sí.
Colbert: Entonces, ¿cómo hemos de hacer?
Mazarino: Colbert, ¡tú piensas como un queso de Gruyere o como un orinal de enfermo! Hay una cantidad enorme de gente entre los ricos y los pobres. Son todos aquellos que trabajan soñando en llegar algún día a enriquecerse y temiendo llegar a pobres. Es a esos a los que debemos gravar con más impuestos…, cada vez más…, ¡siempre más! A esos, ¡cuánto más les quitemos, más trabajarán para compensar lo que les quitamos !

¡Son una reserva inagotable!.

¿Te reconoces, gilipollas de la clase media?

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Jean-Baptiste Colbert (Reims, 29 de agosto de 1619 – París, 6 de septiembre de 1683) fue ministro del rey de Francia Luis XIV. Excelente gestor, desarrolló el comercio y la industria con importantes intervenciones del Estado. Su nombre va unido a una determinada política: el llamado colbertismo y como un antecesor del dirigismo.

Jules Mazarin (nacido como Giulio Mazarini o Mazzarini o Mazarino), más conocido como el cardenal Mazarino (Pescina, Abruzos, 14 de julio de 1602 – Vincennes, 9 de marzo de 1661) fue un hábil diplomático y político, primero al servicio del papa y más tarde al servicio del reino de Francia. Fue el sucesor del cardenal Richelieu como primer ministro. Escribió para el futuro Rey Sol el “Breviario de los políticos”, singular obra en la que el autor aconseja a su señor y pupilo acerca de cómo obrar para llegar a ser un monarca absoluto. Hijo de la época, el “Breviario” sorprende hoy por su retorcida astucia.

¡¡Es la Ley Electoral, estúpido!!

Publicado: 18/06/2012 de Fernando Lario en Política Nacional
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Todos los que somos de mediana edad para arriba recordamos aquella frase –it’s the economy, estupid!- que, acuñada por el Director de Campaña Electoral de Bill Clinton, no solo le hizo ganar las elecciones presidenciales de 1992 sino que dio la vuelta al mundo y ha sido modificada, con cambio del tema central, para reflejar distintas situaciones y problemas en otros países y sociedades. Yo aquí añado hoy una modificación más, aplicable a España y al momento actual.

A lo largo y ancho de la geografía española solo se oyen quejas y protestas. Protestan los parados, los funcionarios, los sindicatos, los del 15M, los pensionistas, las AMPAs … Todo el mundo protesta por unos recortes que son inevitables si queremos que nos sigan prestando dinero y así poder pagar los sueldos, pensiones y servicios, aunque sean reducidos, que nos permitan seguir viviendo como país. Pero muy pocos protestan de la raíz del problema, de la verdadera causa de todos los males que asolan, han asolado y seguirán asolando –si no se le pone remedio- a nuestra sociedad. Porque la madre de todos los vicios, despilfarros, descontroles y corruptelas que nos han puesto donde estamos es nuestro sistema electoral. Por las redes sociales circulan todo tipo de ataques a nuestra clase política, el último de todos uno que declara que en España hay 445.568 políticos, 300.000 más que en Alemania (con la mitad de su población), el doble que el segundo país con más políticos de Europa –Italia- y más que la suma de todos los médicos, policías y bomberos del país, que están sufriendo los recortes presupuestarios. Ignoro si esa cifra es o no absolutamente correcta, o si incluye a los “liberados” sindicales –otra clase parasitaria- aunque lo dudo porque entonces la cifra sería aún mayor. Pero creo que nadie tiene duda de que aquí un porcentaje muy alto de gente vive sencillamente del cuento.

La crítica así, desmedida, me parece injusta y parte, una vez más, de esa obsesión de buscar la culpa en la puerta de al lado. Porque el ser humano no nace ético, se hace. La ética es algo a lo que se llega gracias a la presión social del entorno; y esa es una asignatura que los españoles no solo llevamos arrastrada desde el primer curso sino que hemos formado toda una generación que no se limita a ignorarla, la desafía. Nuestra sociedad es como un patio de recreo de guardería infantil, donde los niños simplemente se arrancan los juguetes unos a otros, sin más contemplaciones y sin que los encargados de la vigilancia se tomen la menor molestia en regañarles. ¿Alguien se ha preguntado por qué? Es fácil, y cómodo, echar la culpa al de al lado, pero el ser humano, si no cuenta con un entorno social que le presione y dirija, tiende a no ser honesto.

Recuerdo una anécdota que circulaba cuando yo era aún muy joven, según la cual un gitano que había ayudado a alguien importante que pasaba por el pueblo a salir de un apuro, preguntado por éste qué podía hacer por él para pagarle el favor, tras meditar unos segundos, contestó: verá, yo lo único que quiero es que me pongan donde haiga”.  Esa parece ser la meta de una importante cantidad de nuestros cargos públicos. Que les pongan donde haiga. Y donde hay más y, sobre todo, más asequible por falta deliberada de control real como consecuencia de una mezcla de corporativismo político, ineptitud, pasotismo y, lisa y llanamente, sinvergonzonería, es en los fondos públicos.

¿Pero es justo acusar al de al lado, en este caso a la clase política? Al final, ellos salen del pueblo y poseen, por tanto, los mismos vicios que el pueblo. Y este pueblo, que tanto sale a la calle a quejarse y protestar ahora, lleva casi cuarenta años sin querer entender ni enterarse de que es imposible controlar a los cargos públicos con nuestro sistema electoral, diseñado específicamente para crear dictadores confirmables o renovables cada cuatro años.

Porque ¿cómo se va a controlar a unos cargos públicos que se nombran entre sí, dentro de una maquinaria controlada por el inquilino de Moncloa y, en menor cuantía, por las cabezas de los partidos de la oposición que negocian y se reparte el pastel sin más interés que el personal y partidista?

Más preguntas: si usted pudiera elegir a sus representantes en cámaras legislativas y municipios,

  • ¿Se habría el Sr. Dívar, que fue nombrado directamente por J.L. Rodríguez Zapatero, sentido suficientemente fuerte y seguro como para abusar de su posición y cargar sus juergas de fin de semana al erario público? ¿No habría temido al control del propio órgano al que sirve?
  • ¿Se habrían sentado políticos y sindicalistas en los consejos de administración de las empresas públicas y especialmente de las Cajas de Ahorro?
  • ¿Se habrían utilizado los recursos de esas Cajas para dar, y posteriormente condonar, créditos a los partidos políticos?; ¿para financiar obras faraónicas sin viabilidad presente ni futura, y sin otro motivo aparente que generar comisiones?; ¿para operar con una gestión de auténtico desmadre, con consejos de administración celebrados en Chicago o en Delhi, blindajes de cargos, pensiones e indemnizaciones de decenas de millones, en lo que la última edición de la revista The Economist califica, de modo más cortés pero igualmente firme, como gestión con una ineptitud de dimensiones épicas?
  • ¿Tendríamos los problemas que tenemos con ciertas Comunidades Autónomas?
  • ¿Habrían funcionado las comisiones de investigación parlamentaria, o habrían continuado siendo un circo, como hasta ahora?
  • ¿Se habrían aprobado muchas de las leyes que se han promulgado, y rechazado otras presentadas?
  • ¿Existiría el absentismo y falta de interés que ahora se aprecia en las sesiones rutinarias de las cámaras legislativas y municipios?
  • ¿Habría la creciente falta de participación y desinterés en las diversas convocatorias a elecciones que venimos padeciendo?
  • …….
  • …….

Puedo seguir, casi indefinidamente. Pero lo importante no es hacer un listado de los errores del pasado, sino evitarlos en el futuro. Y para ello, hay que atacar la raíz del problema: se trata de un problema sistémico y por ello hay que cambiar el sistema. No basta con aplicar cuatro parches, dolorosos pero solo parches, para hacer frente a la crisis actual. Al igual que, tras unas inundaciones, no basta con limpiar el barro y conceder ayudas a los damnificados. Porque si algo podemos tener seguro, es que volverá a llover.

A esta crisis y todas sus consecuencias nos ha llevado un problema sistémico que hay que resolver con cambios de sistema, no parches, porque sin duda “volverá a llover”. Es necesario democratizar y controlar los poderes públicos, recuperar la perdida separación de poderes –resucitando a Montesquieu, aunque al caradura de Alfonso Guerra le dé un ataque- y hacer que en las cámaras y plenos municipales donde se legisla se sienten personas elegidas por usted y por mí, no por una cabeza de partido con resabios y vocación dictatoriales.

Por todo ello, dejemos de culpar y vituperar a la clase política que hemos creado nosotros mismos con el abandono de nuestras obligaciones ciudadanas, busquemos un cambio que nos permita tratar nuestra enfermedad social, que es realmente seria y de tratamiento lento y penoso, y demos el mensaje a todos los que se quejan y protestan ante lo irremediable, para que su queja y protesta no sean inútiles: ¡¡es la Ley Electoral, estúpido!!

No aprendemos

Publicado: 16/06/2012 de Rafael Pizarro en Economía, General
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“El presupuesto tendrá que estar equilibrado, el tesoro tendrá que volver a llenarse, la deuda pública se tendrá que reducir, la arrogancia de la burocracia tendrá que ser atemperada y controlada y la ayuda a las tierras extranjeras tendrá que eliminarse para que Roma no entre en la bancarrota.

El pueblo debe otra vez aprender a trabajar en vez de vivir de la asistencia pública”

Cicerón, 55 A.C.

(Marco Tulio Cicerón (106-43 a.C.) filósofo y orador romano, concentró sus meditaciones en problemas de política y moral, con precisión y buen juicio).